Saltar al contenido
Fincas

Hacienda Entre Olivos: la finca de Moraleda de Zafayona (Granada) que quiero enseñarte

Por Estefanía del Árbol · 22 Sep 2026 · 2 min de lectura
Hacienda Entre Olivos, finca para bodas en Moraleda de Zafayona, Granada

Hay sitios que te enamoran a la primera visita, y Hacienda Entre Olivos es uno de ellos. Está en Moraleda de Zafayona, en Granada, en el pueblo donde crecí —uno de esos pueblos pequeños donde todos nos conocemos— y a los propietarios de la finca los conozco de toda la vida. Desde que la visité no he podido dejar de pensar en las bodas que podrían celebrarse aquí.

Es una finca pensada para vivirse por fuera: el camino de entrada bordeado de cipreses ya adelanta lo que viene después. Lo primero que llama la atención es la casa principal: blanco y madera, con fachada de cortijo rural de lujo y vistas que se abren a olivares interminables y, en los días claros, a Sierra Nevada al fondo. Tiene piscina y jardines cuidados en cada rincón —granados en flor, césped recién cortado, caminos de piedra— y al atardecer se encienden luces que dan al lugar un aire completamente distinto, mucho más íntimo.

Por su forma —todo exterior y descubierto, la casa y el resto de espacios al mismo nivel— es una finca que pide bodas de entretiempo: primavera y otoño, cuando se puede aprovechar cada metro cuadrado del jardín. Tiene capacidad para hasta 450 personas sentadas en mesa, alojamiento actualmente para 8 (con planes de ampliar) y la posibilidad de quedarse todo el fin de semana de la boda. Y un punto que para mí es clave: libre elección de catering, con cocinas ya preparadas para que cada pareja traiga el que quiera, sin ataduras.

Moraleda de Zafayona está a una hora de mi base en Málaga —lo mismo que tardo en llegar a Marbella o San Pedro de Alcántara—, así que para mí no es un sitio «lejano»: es una zona más donde puedo trabajar con la misma cercanía de siempre. Creo firmemente que la Granada rural tiene fincas con muchísimo potencial que todavía nadie ha puesto en el mapa de las bodas — esta es la primera que quiero enseñarte.

Si estás buscando una finca en Granada para una boda diferente, rodeada de olivos y con vistas a Sierra Nevada, hablemos.

La boda de vuestra vida
empieza con un hola.